Psicología infanto-juvenil

Psicología infanto-juvenil

En ocasiones, nos sentimos preocupados por el comportamiento o actuación de nuestros hijos en diferentes etapas de su vida. La mayoría de las veces se trata de comportamientos normales de la edad, que pueden ser fácilmente reconducidos con la información adecuada.

 

Disponer de información orientativa sobre el desarrollo del niño, permite: por un lado, poder participar activamente en el desarrollo normal de nuestro hijo y, por otro, detectar a tiempo cualquier alteración sobre la que intervenir lo antes posible.

 

La vida intelectual y emocional de un niño, sea cual sea su edad, es muy compleja para resumirla en unas líneas; por ello, esta información pretende simplemente ser una pincelada, donde los matices vendrán dados por la individualidad de cada niño y su entorno.

 

El niño, desde que nace, va a ir construyendo su ser y transformándolo a través de sus relaciones con el medio. Este proceso de crecimiento que comienza con el inicio de la vida y continúa a lo largo de la existencia, será más adecuado si se tienen unos buenos cimientos. Los cimientos se establecen durante los años de la infancia y la juventud y, si son adecuados, contribuirán a una vida más plena, satisfactoria y feliz de nuestros hijos.

Objetivos

 

Su objetivo principal es el de ofrecer evaluación y tratamiento psicológico a la población infantil y juvenil y a su entorno (familias y escuelas) con dificultades académicas, emocionales o de conducta.

 

Proveer servicios clínicos, ofreciendo evaluación y tratamiento de un amplio rango de problemas psicológicos en niños y adolescentes sin límites de edad.

 

Funcionar como centro de asesoría escolar, a través de entrenamiento a maestros, visitas dirigidas a colegios, conferencias y sesiones prácticas con miembros del personal docente de instituciones preescolares, de educación primaria y el ciclo básico de bachillerato.

 

Promover la investigación acerca de la eficacia de técnicas terapéuticas empleadas en la población infantil, y de las técnicas de evaluación relevantes al área.

 

Problemas frecuentes

 

  • * Trastorno por déficit de atención:

Con o sin hiperactividad

  • * Evaluación y Tratamiento de los Trastornos del estado de ánimo:

Depresión
Ansiedad
Autoestima

  • * Pérdidas, duelo, separaciones
  • * Trastornos de conducta
  • * Trastornos del sueño:

Terrores nocturnos
Insomnio
Enuresi

  • * Trastornos de la alimentación:

Anorexia
Bulímia

  • * Reeducaciones psicopedagógicas
  • * Problemas de aprendizaje:

AULA DE ESTUDIO y REFUERZO ESCOLAR
Dificultades académicas

 

Educación y Autoestima


Educar es orientar a los hijos a descubrir lo mejor de sí mismos, a potenciar sus aptitudes y estimularlos para que piensen y actúen libremente. Todo ello en beneficio propio y de los demás. La educación no es hacer sino despertar personas.

 

Es algo más que transmitir unos conocimientos. Se trata de ofrecer a los hijos maneras de pensar y abordar su realidad, que les ayuden al desarrollo de su personalidad. La realización de un ser humano depende de su capacidad para comprender el mundo que le rodea. Introducirlos en la realidad con amor y conocimiento  es la base para construir una trayectoria personal adecuada.

 

Darles los medios para abrirse al mundo y encauzarlos  hacia el pleno desarrollo de sus posibilidades. Pero los cambios sociales y emocionales que vive la sociedad, en ocasiones genera en los padres sentimientos de desorientación en este camino. Y en este sentido el nuestro servicio de psicología puede ser la brújula que ayude a los padres a ser los guías de sus hijos.

 

Junto y ligado al concepto de Educación, encontramos el concepto de Autoestima. Durante los primeros años de vida, los hijos van configurando su autoestima únicamente del reflejo que conforman quienes lo rodean. El concepto que tengan de sí mismo, de  su valía, será la confianza que les permitirá enfrentarse a los retos de su evolución personal.

El primer paso en su educación será proporcionarles las herramientas necesarias para que vayan construyendo una imagen positiva y capaz de sí mismos. Antes de enseñarles debemos hacerles saber que son capaces de hacerlo.

Es importante que veamos a nuestros hijos como realmente son y no como quisiéramos que fueran. Descubrir y reconocer sus capacidades, comprender su forma de actuar (el de su mundo), ayudarles a que sean auténticos y sinceros, a que no se oculten por miedo a ser rechazados.

La mejor autoestima es la construida. La que se basa en los logros reales que cada uno consigue con su esfuerzo. Cuando un niño consigue los resultados esperados con su esfuerzo, se encuentra contento y feliz.

Para un niño pequeño, los padres son todo su mundo. De ellos espera el afecto, la seguridad, protección, confianza…Aprende imitando las conductas de los padres. Después se incorporarán  la escuela, los amigos, los ídolos mediáticos… Debemos ejercer lo mejor que podamos como modelos. Y a veces, sin pretenderlo, no lo hacemos. Un niño que es tratado con respeto, justicia, tolerancia, aprobación y afecto, aprende a quererse  y a querer y respetar a los demás, a ser justo y tolerante.

La Educación es un proceso largo, difícil y complicado pero también apasionante constructivo y esencial en el que se presentarán infinidad de situaciones por resolver. Y ante la duda, la inseguridad o la certeza de no hacerlo de forma correcta, la decisión más adecuada pasa por pedir ayuda. Al fin y al cabo, los hijos son nuestro mayor tesoro.



¿Cómo sé si es recomendable para mis hijos hacer terapia?

 

La infancia es la etapa en la que se ponen las bases para el resto de la vida, es por ello que los problemas que se presenten en esta etapa y no se resuelvan, tendrán consecuencias en el resto de la existencia del niño.

 

Los niños son en esencia, AFECTUOSOS, CURIOSOS, DIVERTIDOS Y CREATIVOS.

 

Carecer de alguna de estas características es motivo para acudir al especialista.


En cambio, la adolescencia supone una época de crisis personal en la que el adolescente debe asumir la pérdida del pasado infantil y adquirir la nueva identidad adulta, lo que le lleva a confrontarse con sus dudas respecto al propio cuerpo y con sus carencias, limitaciones y miedos ante lo que desea conseguir; también supone una época de crisis relacional, oscilando entre la dependencia de los adultos y el deseo de independencia, que propicia una rebelión contra las normas y la autoridad. Se trata, por tanto, de una etapa de transición llena de ambigüedades e incertidumbres. El sujeto está experimentando una serie de cambios decisivos para su vida futura. No obstante, una etapa de crisis no tiene por qué obstaculizar la convivencia familiar ni generar sufrimiento. La crisis no se puede evitar; lo importante es que se resuelva mediante el diálogo y la negociación, con comunicación, comprensión y cariño.

 

Así que si la convivencia familiar se complica demasiado, o el menor sufre excesiva e innecesariamente, es motivo para acudir al especialista.

 

Evaluación Psicológica

 

Todo niño o adolescente que asista a la consulta será objeto de una evaluación completa. Dicha evaluación tendrá como fin el obtener una idea clara de cuáles son los factores que están causando las dificultades en el niño o adolescente y a su familia. En estos casos es necesaria la información obtenida a través de entrevistas a padres, información provista por los maestros; escalas y listas de síntomas llenadas tanto por los padres, maestros como por los mismos niños y adolescentes; y cuando sea posible se incluye también la observación directa del niño o adolescente en las situaciones problemáticas.

 

Al finalizar el proceso de evaluación, los padres recibirán una descripción detallada de los resultados de la evaluación. Al mismo tiempo, los padres tendrán una sesión en la cual se explicará los hallazgos y las acciones terapéuticas procedentes para ayudar al niño o adolescente y a su familia a mejorar su funcionamiento en genera.

 

¿Qué se hace en las sesiones de terapia infantil?

 

La TERAPIA infantil consiste en una secuencia de sesiones, en las que el psicólogo va trabajando con el niño diferentes aspectos de su problemática.

 

Las sesiones se realizan normalmente a través del juego y de otras actividades relacionadas con el problema que presenta el niño. Según sea el trastorno, así será la duración y la frecuencia de estas sesiones, que podrán ser realizadas individualmente o en grupo, según la conveniencia de cada caso...

 

La terapia ayuda a regresar al niño a su esencia y ser feliz.


 
Periódicamente el especialista se reúne con los padres los padres del niño para mantenerlos informados y para que puedan ayudar a su hijo desde casa de la mejor forma posible.

 

¿Qué se hace en las sesiones de terapia juvenil?

 

La TERAPIA juvenil consiste en una secuencia de sesiones, que incluye un trabajo conjunto del adolescente y el terapeuta. La primera vez que el adolescente y sus padres se reúnen con el especialista, hablan acerca del problema que estén teniendo, de cómo se están sintiendo y sobre las metas que tienen para su terapia.

 

Después de unas cuantas visitas se decide con qué frecuencia se realizará la misma y los objetivos a cumplir serán los acordados entre el terapeuta y el adolescente y se formula un plan de intervención estructurado a la medida de las necesidades y características particulares evaluadas.

 

Periódicamente el especialista se reúne con los padres los padres del joven para mantenerlos informados y para que puedan ayudar a su hijo desde casa de la mejor forma posible.

 

La terapia ayuda al adolescente a gestionar esta etapa de la vida y le da herramientas para utilizarlas el resto de su vida y así poder ser feliz.

 

SERVICIOS

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